sábado, 17 de abril de 2010

Como ser feliz en 10 lecciones

Otra vez la misma situación. Tengo varios textos en mente y últimamente me cuesta mucho plasmarlos en el blog. Podría elaborar una lista interminable de pretextos injustificables, pero tampoco lograría nada.

Sin embargo, hoy me gustaría hablar de como estoy. Hay días en que siento que estoy bastante cerca de encontrar el balance en mi vida, y pudiera ser que por eso no he encontrado el tiempo para escribir frecuentemente en el blog.

Cuando inicie con Meridiano, no sabia exactamente sobre que podía escribir. Una persona muy especial me dijo que este es mi territorio y podía escribir de lo que quisiera, teniendo cuidado de no convertirlo en un circo. A pesar de ese consejo, sigo pensándomelo mucho antes de publicar un post, no se, de cierta forma no me gustaría acabar transformando mis textos en un medio para vomitar todos los dolores que me incomodan, transformar el blog en un consultorio sentimental o colocarme como el personaje principal de casi todo lo que está escrito aquí y consecuentemente convertirme un pseudo redactor de Mierda.

A veces solo quiero platicarte como estuvo esa película que ví, decirte lo mucho que me acorde de ti cuando llovia o como estuvo la comida en ese lugar que conocí y al cual seguramente iremos la próxima vez que estés por aquí.

Si todo fuera tan sencillo como eso….

1 comentario:

Lenna dijo...

Yo no puedo opinar, yo hice de mi blog un circo vomitivo al que voy sólo cuando siento que es necesario escupirlo todo, así que no me preguntes a mi, mejor haré de cuenta que nunca te dije que sería hermoso que no se te escaparan las ganas y que contaras todo, de alguna u otra manera hay personas especiales que podrían leerte y quien sabe, talvez en el mismo momento en el que terminaste de escribir.

Pero ignórame, yo no te dije nada.

Guiño, guiño.